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Piercings para primera puesta: qué comprar y por qué es clave la calidad profesional

Piercings para primera puesta: qué comprar y por qué es clave la calidad profesional

Si estás pensando en hacerte un piercing, hay una compra que decide casi todo: la joya de primera puesta. No es “un piercing cualquiera”. Es la pieza que va a estar en tu cuerpo mientras se forma el canal y se inicia la cicatrización. Por eso, aquí no vale elegir solo por diseño. En este artículo te explico, con palabras sencillas y desde la experiencia de más de 15 años anillando, qué es un piercing primera puesta, qué materiales son los más seguros y qué medidas debes mirar antes de pagar. Además, verás por qué la calidad profesional es clave si quieres comprar piercing seguro y evitar sustos.

¿Qué es un piercing de primera puesta y por qué no sirve cualquiera?

Un piercing de primera puesta es la joya que se coloca en el momento de hacer la perforación (o en la primera revisión si tu caso lo requiere). Su trabajo no es solo “quedar bonito”. Su trabajo es ayudar a que el tejido se adapte, se desinflame y cicatrice con el menor riesgo posible. Por eso, una joya de primera puesta está diseñada para curar.

Aquí es donde mucha gente se equivoca: se compra una pieza “de moda”, se ve brillante y se piensa que servirá igual. Pero una joya estética, la típica que se usa cuando ya está todo curado, suele tener acabados más básicos, roscas incómodas o medidas “estándar”. Y en una perforación reciente, esos detalles importan muchísimo.

Cuando se usa una joya normal en una perforación fresca, el canal puede ser irritado, la piel puede ser inflamada y, en algunos casos, una infección puede ser facilitada. Además, si el material no es biocompatible, una reacción puede ser provocada sin que te des cuenta al principio: empieza como picor y termina como un bulto que no se va.

Por eso, en primera puesta, no se busca “lo más barato” ni “lo más bonito”. Se busca lo más seguro. Y lo seguro suele ser lo profesional.

Materiales recomendados para un piercing de primera puesta

Si tu objetivo es comprar piercing seguro, el material es lo primero que debes mirar. No es un detalle. Es lo que estará en contacto directo con tu cuerpo día y noche. Un buen material es tolerado mejor, se ensucia menos y se limpia más fácil. Un mal material, en cambio, suele ser rechazado por tu piel.

Titanio de grado implante

El titanio de grado implante (muy comúnmente ASTM F-136) es el “rey” en primera puesta. Es ligero, resistente y muy biocompatible. En la mayoría de personas, la alergia casi nunca es vista con titanio de calidad. Además, suele venir con pulidos muy finos y con sistemas de rosca interna o threadless, que son más amables con el canal.

Si no sabes qué elegir, el titanio suele ser la opción más segura. Y sí: suele ser más caro que otros metales, pero también suele dar menos problemas. Al final, el coste real se mide en salud y en tiempo de curación.

Acero quirúrgico certificado (cuándo sí y cuándo no)

El acero quirúrgico puede ser usado, pero con matices. Debe ser certificado (por ejemplo, 316L/316LVM según el proveedor), y aun así hay algo importante: el acero puede contener trazas de níquel. Si tu piel es sensible o si ya tuviste alergias con pendientes, el acero no suele ser la mejor primera apuesta.

En casos concretos, el acero de calidad puede funcionar bien. Sin embargo, si puedes elegir, el titanio suele ser preferido para primera puesta, porque menos reacciones suelen ser provocadas.

Oro sólido (solo en casos concretos)

El oro sólido (normalmente 14k o 18k) puede ser una opción, pero solo si es oro macizo y de proveedor fiable. El problema es que, en joyería barata, el “oro” puede ser chapado o mezclado con aleaciones que irritan. Y en primera puesta, eso se paga.

Si quieres oro desde el minuto uno, que sea oro sólido y apto para piercing profesional. Aun así, muchas veces se recomienda empezar con titanio y, cuando la curación ya está estable, pasar a oro sin prisas.

Materiales que NO deberías comprar para primera puesta

Aquí voy directa: si es primera puesta, evita estos materiales, aunque el diseño sea precioso.

  • Bisutería (aleaciones sin control): reacciones y manchas suelen ser causadas.
  • Acero “sin especificaciones”: si no sabes qué es, tu cuerpo tampoco.
  • Plata: se oxida y suele irritar en perforaciones recientes.
  • Materiales porosos (madera, hueso, piedra) en fases tempranas: la higiene se complica y problemas pueden ser arrastrados.
  • PVD barato: si el recubrimiento se desgasta, el metal real puede quedar expuesto y la piel puede ser irritada.

Recuerda: en primera puesta, se priorizan materiales seguros para piercing y acabados impecables. El diseño puede esperar un poco. Tu curación no.

Tamaño, grosor y forma: claves que nadie te explica antes de comprar

Este punto es el que más fallos causa cuando alguien compra por su cuenta. Y es normal: en internet se ve una foto bonita, pero no se ve tu anatomía, tu inflamación ni el tipo de tejido. Por eso, en estudio, las medidas son elegidas con cabeza.

Por qué la longitud inicial es mayor: en una perforación reciente, inflamación será esperada. Si la barra queda justa desde el día uno, la joya puede “comerse” la piel. Eso duele, se hincha más y el canal es presionado. En primera puesta, se usa longitud extra para dar margen. Después, cuando baja la inflamación, suele ser recomendado hacer un downsize (cambio a una pieza más corta).

Importancia del grosor correcto: el grosor (gauge) no es un capricho. Si es demasiado fino, la joya puede cortar el tejido como un hilo. Si es demasiado grueso para tu zona, molestias pueden ser creadas. Además, ciertos piercings están pensados para medidas concretas: no es lo mismo un lóbulo que un daith.

Forma: bolas vs discos planos vs barras curvas: aquí también hay ciencia práctica. Los discos planos (tipo labret) suelen ser más cómodos en zonas con roce. Las bolas van bien, pero pueden engancharse más con ropa o pelo. Las barras curvas (banana) se usan donde la anatomía lo pide, como ceja u ombligo. Cuando la forma correcta es elegida, la curación suele ser más tranquila.

Si estás comprando online, busca siempre estas tres cosas: material, medida exacta y tipo de cierre. Si faltan datos, no compres a ciegas.

Por qué la calidad profesional es clave en un piercing de primera puesta

A veces se piensa que “calidad” es solo pagar más. Pero en piercing, la calidad se nota en detalles que tu cuerpo sí entiende. Y esos detalles suelen ser los que marcan la diferencia entre una curación fácil y meses de bultos.

Tolerancia del cuerpo: cuando un metal es biocompatible y estable, tu piel suele reaccionar menos. La zona se inflama lo normal y luego baja. En cambio, con metales dudosos, el cuerpo se pone a la defensiva. Y la defensa se ve como enrojecimiento, secreción y sensibilidad.

Pulidos internos: este punto casi nadie lo mira, pero es clave. Un buen piercing profesional viene con un pulido suave, sin micro-rayas. Si hay rugosidad, bacterias pueden ser atrapadas con más facilidad. Además, al moverse, el canal es raspado por dentro, y eso retrasa todo.

Roscas internas vs roscas externas: una rosca externa (la típica que “raspa” al entrar) puede micro-lesionar el canal cada vez que se coloca o se ajusta. En cambio, con rosca interna o con sistemas threadless, el canal es protegido. Por eso, en primera puesta, estos sistemas suelen ser preferidos.

Cómo afecta a la cicatrización: cuando el material es correcto, la medida está bien y el acabado es limpio, la curación es facilitada. No es magia. Es higiene, fricción mínima y buena tolerancia. Y por eso, si tu objetivo es comprar piercing seguro, la calidad profesional no es opcional.

Errores comunes al comprar un piercing de primera puesta

Si quieres ahorrarte disgustos, revisa esta lista. Son fallos que veo cada semana en consulta. Y lo bueno es que casi siempre pueden ser evitados.

  • Comprar por diseño y no por material: el brillo no cura. La biocompatibilidad sí.
  • Comprar online sin especificaciones técnicas: si no pone material exacto, medidas y sistema de cierre, mala señal.
  • Cambiar la joya demasiado pronto: por fuera parece curado, pero por dentro el canal todavía puede estar sensible.
  • Usar joyas de bisutería o sin certificación: reacciones y bultos suelen ser provocados.
  • No hacer downsize cuando toca: llevar una barra larga meses y meses hace que se enganche y se irrite más.

Si dudas, lo más inteligente es pedir asesoramiento. Una compra se hace en 2 minutos; una mala curación te puede acompañar meses.

¿Dónde comprar un piercing de primera puesta de forma segura?

Para comprar piercing seguro, lo ideal es que la joya venga de un entorno profesional, donde se sabe qué se está vendiendo y por qué. Un marketplace generalista puede tener piezas bonitas, pero muchas veces la trazabilidad no está clara: no se sabe el material real, no se sabe el pulido y no se sabe si el cierre es el adecuado.

En un estudio profesional, en cambio, las joyas de primera puesta suelen ser seleccionadas por criterios sanitarios y de curación: material biocompatible, medidas correctas y acabados que cuidan el canal. Además, tu anatomía es evaluada y la pieza es recomendada según tu caso.

En estudios profesionales como Patan Tattoo, las joyas de primera puesta cumplen estándares de seguridad y están pensadas para cicatrizar, no solo para verse bien. Si quieres ver opciones, puedes visitar la tienda de piercings online y, si necesitas ayuda con medidas o material, puedes escribirnos desde la página de contacto.

Y si estás aprendiendo sobre compras seguras, te puede ayudar leer también: qué tener en cuenta al comprar un piercing y nuestra guía sobre cómo cuidar tu piercing recién hecho. Así, el proceso completo será entendido, desde la joya hasta la curación.

Preguntas frecuentes sobre piercing primera puesta

¿Puedo elegir el diseño en la primera puesta?

Sí, pero con límites. En primera puesta, el diseño debe respetar el material y el tamaño correcto. Por ejemplo, se puede elegir una pieza bonita en titanio y con buen pulido. Lo que no suele ser recomendado es elegir una joya pesada, con aristas o con recubrimientos dudosos.

¿Cuándo puedo cambiar el piercing inicial?

Depende de la zona y de tu curación real. Muchas perforaciones parecen curadas por fuera antes de estarlo por dentro. En general, el cambio debería ser hecho cuando el anillador lo confirme. A veces se hace un downsize antes del cambio estético. Si tienes prisa, el riesgo de irritación aumenta.

¿Es más caro un piercing de primera puesta?

Suele costar más que una pieza de bisutería, sí. Pero también suele dar menos problemas. Estás pagando material biocompatible, acabados mejores y, muchas veces, un sistema de cierre que protege el canal. A largo plazo, suele salir más barato que comprar varias piezas “baratas” que terminan irritando.

¿Qué pasa si compro un piercing inadecuado?

Puede pasar desde una irritación leve hasta un bulto persistente o una reacción al metal. También puede ser causado dolor por presión si la barra es corta, o enganches si es demasiado larga. Si notas problemas, lo mejor es que la joya sea revisada por un profesional cuanto antes.

En resumen: el piercing primera puesta no es un capricho, es la base de una buena curación. Si eliges materiales seguros para piercing, medidas correctas y calidad profesional, tu cuerpo lo agradece y el proceso se vuelve mucho más fácil. La calidad no es un lujo: es salud.

¿Tienes dudas sobre tu caso, tus medidas o qué joya te conviene? Contacta con nuestros anilladores y te asesoramos paso a paso. Y si quieres comprar piercings con garantías, entra en nuestra tienda online o escríbenos desde contacto.

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