Los piercings son una forma popular de expresión personal que, al igual que los tatuajes, requieren cuidados específicos para asegurar una curación adecuada y evitar infecciones. Aquí tienes una guía detallada sobre cómo curar un piercing.

1. Curar un Piercing Recién Hecho
- Limpieza Inicial
- Limpieza con solución salina: Lava el piercing 1 o 2 veces al día, preferiblemente al salir de la ducha con una solución salina estéril (pregunta en el estudio o puedes comprarla en farmacias). Sécalo bien con una gasa estéril a toquecitos, puedes ayudarte al final con el secador en frio.
- No toques el piercing: Lávate bien las manos antes de limpiar el piercing para evitar infecciones.
- Evitar Irritaciones
- No manipules el piercing: Evita girar, mover la joya o ejercer presión en la perforación.
- Ropa y accesorios: Usa ropa y accesorios que no rocen ni presionen el piercing.
- No Aplicar Productos Inadecuados
- No usar alcohol ni peróxido de hidrógeno: Estos productos pueden secar y dañar la piel.
- Evitar ungüentos grasos: Estos pueden atrapar bacterias.
- En resumen: No eches nada al piercing que no le echaras a tus ojos.
2. Curar un Piercing Durante la Cicatrización
- Higiene Diaria
- Limpieza regular: Limpia y seca el área perforada con solución salina dos veces al día durante todo el proceso de cicatrización.
- Ducha: En la ducha, deja que el agua corra suavemente sobre el piercing, evitando jabones fuertes.
- Evitar la Manipulación
- No toques el piercing: A menos que estés limpiándolo, no toques ni juegues con la joya.
- Cuidado con el Entorno
- No nadar en piscinas, jacuzzis o lagos: Estos lugares pueden contener bacterias que pueden causar infecciones.
- Evitar el maquillaje y productos para el cabello: Mantén estos productos lejos del piercing.

3. Cuidados de un Piercing
- Higiene Continua
- Limpieza ocasional: Continúa limpiando el piercing con solución salina ocasionalmente para mantenerlo limpio.
- Joyería Adecuada
- Materiales seguros: Usa joyas de materiales hipoalergénicos como titanio, oro de 14k o acero quirúrgico.
- Cambio de joyería: Consulta a un profesional antes de cambiar la joya por primera vez.
- Protección en Actividades Físicas
- Deportes y ejercicios: Usa protectores o cubre el piercing durante actividades que puedan golpear o irritar el área.

4. Cómo Curar un Piercing: Posibles Problemas y Qué Hacer
- Infecciones
- Síntomas: Dolor, hinchazón, enrojecimiento, secreción de pus.
- Acciones: Limpia con solución salina y consulta a un médico si los síntomas persisten.
- Reacciones Alérgicas
- Síntomas: Picazón, erupciones.
- Acciones: Cambia a una joya de material hipoalergénico y consulta a un dermatólogo.
- Rechazo del Piercing
- Síntomas: La joya se desplaza hacia la superficie de la piel.
- Acciones: Consulta a un profesional para evaluar si necesitas retirar o cambiar el piercing.
El cuidado adecuado de los piercings es esencial para asegurar una curación rápida y sin complicaciones. Siguiendo estos consejos y manteniendo una buena higiene, puedes disfrutar de tus piercings sin problemas. Siempre sigue las recomendaciones de tu perforador profesional y no dudes en buscar ayuda médica si experimentas algún problema o duda sobre la curación de tu piercing.