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Suspensiones Corporales o Body Suspension

Suspensiones corporales: la práctica más extrema de modificación corporal.

Las suspensiones corporales actualmente forman parte de la cultura de la modificación corporal en su sentido más extremo. Esta práctica trata de suspender a una persona de ganchos que van insertados en su propia piel. Se eleva a la persona con un sistema de poleas. Quienes la realizan buscan sensaciones extremas, profundas o, en algunos casos, la llevan a cabo como parte de rituales espirituales o religiosos.

Si estás interesado en la suspensión corporal, es fundamental documentarte bien y familiarizarte con la práctica antes de intentarlo. No tengas prisa: asistir a una suspensión como espectador te ayudará a comprender mejor el proceso.

Origen y evolución de las suspensiones corporales

El origen de las suspensiones corporales se remonta a rituales de iniciación de diversas tribus indígenas, quienes las realizaban para demostrar valentía y conexión con lo divino. Un ejemplo es la tribu Mandan, asentada en los márgenes del río Misuri, que practicaba la suspensión Oh-Kee-Pa como parte de sus ceremonias. 

(Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Mandan)

Con el tiempo, esta práctica ha trascendido sus raíces rituales y se ha integrado en distintas subculturas, como el BDSM, donde se utiliza con fines de dominación y sumisión. Hoy en día, personas de todo el mundo realizan suspensiones corporales con diversos propósitos, ya sean emocionales, espirituales o simplemente por la experiencia sensorial.

Sin embargo, es esencial recordar que esta es una práctica riesgosa y debe ser realizada exclusivamente por profesionales en un entorno seguro y controlado.

¿Qué pasos hay que seguir para realizar una suspensión corporal?

En primer lugar hay que evaluar los riesgos de realizar este tipo de práctica. Es de suma importancia también ponerse en manos de profesionales experimentados, ya que de otro modo puede llegar a ser una experiencia traumática o incluso con secuelas. La higiene es crucial para evitar complicaciones tanto durante la suspensión como en la posterior cicatrización. Las suspensiones pueden realizarse en interiores o en la naturaleza, siempre que el lugar cumpla con las condiciones adecuadas.

Estos son los pasos a seguir para llevar a cabo una suspensión corporal (ten en cuenta que estos pueden variar dependiendo de la persona que la lleve a cabo y su experiencia):

1. Preparación

Cuando el hecho de llevar a cabo una suspensión corporal ya está decidido, es fundamental contactar para ello con profesionales experimentados. Para la colocación de los ganchos en la piel, esta debe estar limpia y libre de productos como cremas o lociones. Además, no se deben consumir alcohol ni drogas antes del procedimiento. La preparación mental es clave: la meditación y la concentración pueden ayudarte a controlar los nervios y mejorar la experiencia.

2. Marcado de puntos de inserción

Los ganchos se colocan en zonas con piel gruesa y tejido separado del hueso, como la espalda, los hombros o las nalgas. En este caso que ponemos como ejemplo, la suspensión se ha llevado a cabo desde la parte superior de la espalda. Lo que hace que la suspensión sea cómoda y relativamente sencilla. Marcar correctamente los puntos es esencial para garantizar comodidad y seguridad.

3. Ganchos para la suspensión.

Los ganchos para suspensión corporal deben cumplir con ciertos requisitos esenciales para garantizar la seguridad y minimizar riesgos. Aquí te dejo sus características principales y los tipos más utilizados.

Tipos de ganchos para suspensión corporal

Dependiendo de la técnica de suspensión, se pueden usar distintos tipos de ganchos:

  1. Ganchos simples:

    • Son los más comunes, con una forma similar a la de un anzuelo grueso.
    • Se utilizan para suspensiones básicas en la espalda y muslos.
  2. Ganchos de doble punta:

    • Tienen dos extremos puntiagudos en forma de «U» o «V».
    • Permiten una mejor distribución del peso en la piel y reducen el desgarro.
  3. Ganchos en J:

    • Tienen un diseño curvado que evita que la piel sufra movimientos bruscos.
    • Se usan en suspensiones que requieren mayor flexibilidad en el movimiento.
  4. Ganchos en «O» o cerrados:

    • Cuentan con un cierre o anillo que impide que el gancho se salga accidentalmente.
    • Son útiles en suspensiones prolongadas o con mucho movimiento.
  5. Ganchos con rosca o fijación especial:

    • Algunos modelos tienen una base roscada para asegurar mejor la sujeción de la piel y evitar que el gancho se mueva inesperadamente.
    • Se usan en suspensiones de larga duración.

Características de los ganchos para suspensión corporal

  1. Material: Deben ser de acero quirúrgico (acero inoxidable de grado médico) para evitar infecciones y reacciones alérgicas.
  2. Esterilización: Siempre deben estar esterilizados antes de su uso para reducir el riesgo de infecciones.
  3. Forma y tamaño: Existen diferentes grosores y longitudes según el tipo de suspensión que se realice.
  4. Resistencia: Deben soportar el peso del cuerpo sin doblarse ni romperse.

Punta afilada: Permite una perforación precisa y rápida para minimizar el dolor y el trauma en la piel.

Elección del gancho adecuado

El tipo de gancho dependerá de: 

La zona del cuerpo donde se colocará.
El peso de la persona y su tolerancia al dolor.
La técnica de suspensión corporal utilizada.
El tiempo que estará suspendido/a.

4. Inserción de los ganchos

Los ganchos se insertan en la piel de manera precisa. Aunque el proceso puede ser doloroso, muchas personas experimentan solo una leve molestia inicial. La simetría en la colocación de los ganchos es fundamental para una suspensión cómoda. Normalmente se coloca más de un gancho para realizar la suspensión, en la medida de los posible, y si se dispone de bastantes profesionales disponibles, lo mejor es poner los ganchos a la vez, de una forma sincronizada.

5. Conexión y elevación

Los ganchos se conectan a una cuerda, que va suspendida en el sistema de poleas y será la que se use para elevar a la persona. El número y la distribución de los ganchos varían según la técnica empleada.

El levantamiento debe ser gradual, permitiendo que la piel se estire lentamente. Durante este proceso, es vital que el profesional supervise cualquier signo de incomodidad o riesgo. Cuando se comienza a tirar de la cuerda la piel comenzará a estirarse hasta que llegue a su punto máximo de elasticidad y el cuerpo comienza a suspenderse en el aire. 

Este puede ser el momento más “extraño” para la persona que lleva a cabo la suspensión corporal, especialmente si es la primera vez que la realiza. La sensación de que el cuerpo se eleve del suelo sin tener ningún soporte es extraña.

6. Tiempo de suspensión

Cada persona tiene una tolerancia distinta. Algunas suspensiones duran solo unos minutos, mientras que otras pueden prolongarse por más de una hora. En algunos casos, la experiencia genera un estado de euforia o trance.

7. Descenso y cuidado posterior

Cuando la persona decide finalizar la suspensión, hay que descolgarla poco a poco, utilizando de nuevo las cuerdas y las poleas. Una vez la persona está en el suelo, se desconectan los ganchos con cuidado y se limpian las heridas. Es fundamental descansar y recuperarse, ya que la experiencia puede ser intensa tanto física como emocionalmente.

Las suspensiones corporales son una práctica extrema que combina lo físico con lo emocional y lo espiritual. Sin embargo, no deben tomarse a la ligera: su realización requiere conocimientos, preparación y medidas de seguridad estrictas. Si decides experimentar con esta práctica, asegúrate de hacerlo con profesionales en un entorno seguro.